ADICTOS AL AMOR

 

"No puedo imaginarme la vida sin tu amor…"


 

El amor, sentimiento que mueve al mundo, las pasiones, las ilusiones y los deseos, necesarios muchas veces  para la motivación personal y el sentido de la vida. Pero en ocasiones, su necesidad excesiva puede llegar a convertirse en una adicción que no lo deja madurar y perturba totalmente la tranquilidad de quienes la padecen y de sus “parejas”.

 

La adicción afectiva es una más de las tantas que existen. Las razones que originan esta sensación son las mismas que provocan la dependencia química: situaciones no resueltas ocurridas al interior de la familia.

Familias que han vivido hechos de mucho dolor pueden llegar a desarrollar, entre sus miembros, dependencias de este tipo. Son situaciones que nunca se enfrentaron, como secretos, abusos, enfermedades de riqueza y pobreza o infidelidades. En algunos casos, se cree que existe un factor genético-proteico, pero lo importante es que a través de la terapia la persona accede al dolor que ha guardado por años y que no sabía que era la causa, de su adicción afectiva, según dicen algunos especialistas en el tema.

La adicción de pareja no es al azar: el amor se busca copiando historias o patrones familiares. Si la persona aprendió que los padres se peleaban, seguramente repetirá esa conducta al enamorarse.

Es común que en este tipo de vínculos las personas, al conocerse, sientan que hay lazos muy fuertes que los unen. En un comienzo la sensación de amor no se compara a ninguna otra experiencia. Pero el tiempo hace aflorar antiguos dolores que cargan los enamorados, lo que provoca el colapso de la relación.

La adicción afectiva se refleja en las ganas de enamorarse que puede tener una persona y así reforzar su autoestima frente a carencias emocionales.

Son personas en búsqueda del enamoramiento, de la sensación de que produce endorfina que le otorga bienestar. Más que alegría, lo que siente es euforia y mucho agrado. Lo que no sabe es que la sensación tiende a terminar. Después de eso, al igual que con la dependencia al alcohol o las drogas, se produce el bajón. La persona cree que se equivocó y vuelve, entre comillas, a darse permiso para iniciar una nueva búsqueda.

La personalidad de quienes presentan este tipo de adicción, por lo general, posee traumas sufridos en la infancia, como abuso, maltrato o negligencia que deterioran sensiblemente su autoestima, de tal manera, que a menudo no validan ni sienten lo que perciben. Son personas que para sobrevivir al trauma se desconectan de ellos mismos y buscan la aprobación del resto.

Quienes padecen de este trastorno necesitan del otro para sentirse completos. Quien sufre adicción afectiva se auto-incapacita.

No cree que pueda sobrevivir sin el otro. Su mente depende de la otra persona. Amar demasiado significa que la persona adicta piense que el otro va cambiar gracias al amor que le entrega.

En un contexto adictivo, existen relaciones que duran toda la vida, pero también las que se terminan cuando el dolor de los involucrados es demasiado grande. Otras, que vuelven y terminan debido al vínculo adictivo que los une.

Aunque muchos adictos están conscientes de que el otro les hace mal, no pueden detenerse. Confunden intensidad con intimidad. Es más, si todo está en orden crean conflictos para volver a la “normalidad”...

De tal forma  el pensamiento del adicto al amor gira alrededor de un ser amado. Quiere estar con él o ella por periodos cada vez más prolongados, lo controla, es incapaz de tomar decisiones por sí mismo, pierde estabilidad emocional y siente miedo de estar solo/a.

 

Puede haber muchos factores que influyen para que una persona esté continuamente en búsqueda de relaciones sentimentales, algunos pueden ser:

* La persona puede tener carencias afectivas y las compensa buscando relaciones amorosas para recibir y dar amor porque no conoce otras formas de afecto.

* La autoestima baja lleva a tener un pobre concepto de si mismo y trata de aumentar su ego intentando atraer a todas las personas que tiene cerca.

* Hay quienes quieren encontrar al hombre y la mujer ideales y están en una permanente búsqueda.

* En los adictos al amor puede haber un vacío en otros aspectos de la vida, es frecuente que sean personas que no tienen metas o proyectos que ocupen su mente.

* También están aquellos que disfrutan de la adrenalina que les proporciona un romance nuevo y sólo se sienten bien estando enamorados.

* Existen infinidad de causas, tampoco faltan aquellos hombres o mujeres que realmente se sienten atraídos por muchas personas sin que haya un motivo especial.

¿Quiénes son adictos al amor?

* Se puede considerar adictos al amor a las personas ya formadas que están continuamente en la búsqueda.

* Pueden ser jóvenes, tanto hombres como mujeres, pero existe un porcentaje mayor de mujeres.

* Mujeres de mediana edad que tienen una regresión a la adolescencia cuando comienzan a ver que los años pasan.

* Hombres que llegan a una cierta edad y quieren inconscientemente retroceder el tiempo.

* Pero no existe un único tipo de personas adictas al amor puede ser cualquiera y a cualquier edad.

 

En el proceso de recuperación el adicto al amor debe aprender a valorarse, reconstruir su autoestima y dominar su situación individual para poder brindarle espacio al otro y convivir con independencia o si es el caso, aprender a vivir del amor de otra forma.

 

“El amor es la aceptación del otro como un legítimo otro, en su convivencia conmigo”

(Humberto Maturana)

 

Lic. Karina Vimonte – Doctoranda en Comunicación

Comunicadora Social-  Técnica Universitaria en Periodismo

Coach Ontológico

 

RADIO WOX 2019 / TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS