A+ R A-
22 Noviembre 2017

PRINCE - ART OFFICIAL AGE

 


Por Daniel Pollini

 

En una añeja entrevista que Gloria Guerrero le hizo a Rodolfo Páez, para la revista Humor, Fito refería que Carlos García le había dicho que escuchara Prince. El disco era “Parade”. Rodolfito un par de meses después editó “Ey!”, su quinto trabajo en estudio. De mis deslices de mocedad mantengo mi impertinencia al afirmar que el comienzo de “Dame un talismán” es un claro préstamo tomado por el tecladista rosarino a “Kiss”, el clásico del morocho de Minneapolis.

Cuando acopié la cantidad necesaria de “australes” fui hasta Utopía, la casa de discos todavía estaba en la galería. En esa ocasión no di con el indicado pero conseguí “Purple Rain”. Un tiempo después accedí a la banda de sonido de “Under the Cherry Moon”, de esa manera terminé de comprender la extraordinaria sugerencia que García le había hecho a Páez. Debo reconocer que la escucha de esos álbumes culminó en un viaje sin retorno. De ahí en más me procuré todo lo que me faltaba, incluso fui edición tras edición hasta “Diamons and Pearls”, el primero con la New Power Generation, un álbum que superó generosamente el éxito de “Graffiti Bridge”, el disco de 1990, el que marcó el final del romance con The Revolution.

 

 

El mundo siguió rodando y lo que vino después fueron cuestiones que lograron que dejara de prestarle atención a su producción discográfica. Una pelea con Warner. El músico decía que la compañía lo esclavizaba, recuerdo a Rogers en plena disputa fotografiarse con la leyenda “slave” pintada en su rostro. Con la intención de afectar el contrato con el sello decidió cambiar su nombre, primero insistió en que se haga referencia a él a través de un símbolo impronunciable, después decidió que lo llamaran “el artista”. Solucionado el problema del nombre y en medio de los enfrentamientos legales con la compañía comenzó a producir su música a través de su propia empresa, pero al poco tiempo otros conflictos se hicieron públicos, entró en disputa con los nuevos formatos sonoros porque facilitaban la piratería, incluso renegó de internet al punto de llegar a afirmar que "el final de la red estaba próximo". Como tengo suficientes cuestiones personales para remar, la locura de los demás rara vez me importa. En el caso de Prince tampoco me interesó, por lo tanto dejé de prestar atención a todo lo que tuviera que ver con él por unos cuantos años.

Cuando revolviendo discos, en 1999, me topé con “The Vault – Old Friends 4 sale” sentí que Prince merecía otra oportunidad. “The rest of my life” el comienzo del disco, de manera inmediata me hizo sentir que las cosas habían vuelto a su lugar, el 1:40 que dura el arranque del álbum es magnífico, a eso le sigue “It´s about that walk” que también  tiene lo suyo, incluso está la majestuosa “5 women”. Un disco a tracción humana, más músicos, menos máquinas, pero había algo que no me cerraba, era un disco desparejo, en primer lugar creí que era el orden de los temas pero luego descubrí lo que realmente pasó. El álbum había sido editado por Warner sin la autorización de Prince, con versiones de temas grabados entre 1985 y 1994, con los cuales la casa discográfica, más allá de las diferencias legales que existían podía hacer lo que quisiera. Obviamente, en esa oportunidad me sentí estafado por el sello y como consecuencia del engaño volví a dejar de prestarle atención a Prince.

Un nuevo acercamiento tuvimos en 2004. Supongo que me sentí atraído por la prensa que le realizó Sony, era la vuelta de Prince a un sello después de 5 años de independencia. “Musicology”, así bautizó a su vigesimoséptimo trabajo en estudio. Musicology también se llama el tema que da inicio al álbum. Sobre el final de esa interesante apertura aparecen momentos gloriosos de su obra, se escuchan pequeñas partes de “Kiss”, “Little Red Corvette” y Sign'O' theTimes entre otros viejos clásicos de Prince, mezclados con el comienzo del segundo tema, “Illusion, Coma, Pimp & Circumstance”, algo que interpreté como el augurio de un gran retorno. Si embargo rápidamente todo se diluye y recién vuelve a pasar algo inquietante en el álbum cuando comienza a sonar la pista 6, “Cinnamon Girl”.

Como me había quedado a mitad de camino con Musicology, apenas salió el siguiente, “3121”, disco distribuido por Universal, fui y lo compré. Ese me gustó más que los anteriores. Rhythm and blues, funk, un toque de rock, lo de siempre pero con un poco más de magia. Un buen comienzo, luego la pista dos, “Lolita”, sigue en el orden de los aciertos. Un poco más adelante cuando llega el turno de “Black Sweet” lo encuentro cercano a Jackson pero no me disgusta. Incluso el final con “Get on the boat” es infernal. De todas maneras, si bien había remontado un poco, todavía estaba lejos de sus momentos más inspirados.

Cuando apareció “Planet Earth”, en 2007, lo volví a intentar. Pero tampoco pasó nada. No es un mal disco, así se lo propusiera Rogers Nelson no está “capacitado” para hacer musicalmente algo malo. Y por más que “The One U Wanna C” y “Chelsea Rodgers” estén destinados a levantar cualquier fiesta, este disco es el que menos me gustó de los 4 que compré después de “Diamons and Pearls”.

 

PRINCE - ART OFFICIAL AGE

El Black Friday de comienzos de noviembre, al que se sumó Musimundo, me encontró revolviendo discos ofertados al 50% de su valor. Entre los que compré ese día, decidí darle una nueva oportunidad a Prince con “Art Official Age”.

Supongo que 7 años sin escuchar nada nuevo del morocho lograron que esté mejor predispuesto. Sin embargo más allá de mi ánimo puedo afirmar que cuando suponía que ya estaba todo resuelto, la edición de “Art Offical age”, derriba todo lo instituido y nos muestra que al soul le quedan una cuantas materias pendientes.

A sus 54 años lo noto apenas más relajado. Ya no reniega de los nuevos formatos sonoros, entendió que cada día más seres humanos se comunican a través de la red e incluso resolvió sus diferencias con los “esclavistas” de Warner, sello a través del cual editó su nuevo trabajo discográfico.

 

 

Nuevamente lo escucho inspirado, resuelto y desafiante. “Art official cage” me gusta, cambia y me sigue gustando, cambia y me vuelve a gustar; y me gusta más cuando redefine al arte como una jaula en la cual ciertos seres se encuentran atrapados. El final y algunos detalles del tema me remontan a la apertura de “1999” en aquel entonces un recurso sonoro innovador, era el año 1982, hoy podemos considerarlo un cierre demodé.

“Clouds”, es la canción perfecta, y haberle sumado la voz de Lianne La Havas es sin dudas un gran acierto. Lo que el morocho por momentos hace con la guitarra es sublime. “Breakdown” también roza la maravilla. El negro lo hizo una vez más. “Cada libro que he leído dice que me encontraría con alguien como tú”, arriesga el autor en un párrafo. Pasional… pero… le recomendaría otro tipo de lectura.

“The Gold Standar” no necesita de mis palabras,… everybody ready to move?

“U know”, un slow jam con paneos, frases cortadas y un enganche con “Breakfast can wait” que cada vez que lo escucho me dibuja una sonrisa en el rostro. Con eso te dije todo muñeco!!!

“This is what it feels like”… “sólo sé que cuando me abrazas, se siente como en casa”. Un dueto con Andy Allo. Una base artesanal armada especialmente para que decenas de querubines, con cada arreglo vocal que va apareciendo, emprendan vuelo.

 “Funkrroll”: Off de record afirman que Prince llamó al más alto ejecutivo de la compañía y le dijo: - matame si esta no te sirve!!

“Time” está en el lugar indicado. El bajo que dice presente a la mitad del tema está tocado por Rogers. En otros tramos del disco también ejecuta diversas herramientas musicales, incluso, en varios, la batería.

Esta vez sí el Príncipe está en forma, como en los buenos tiempos. Art official age es lo que vengo esperando desde 1991, un disco a la altura del mito. Prince es la posta giles!!!

 

El tiempo en Rosario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2016 WOX FM | ROSARIO | ARGENTINA | TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

0341 5271105 | Sarmiento 854 | piso 06 oficina 06